Òrgan d’Ataun: Peculiaritats

Se trata de un magnífico y bellísimo ejemplar de órgano clásico ibérico plenamente desarrollado en todas sus características sonoras: pirámide de flautados y nasardos que culminaban en tres registros de Lleno, Címbala y Sobrecímbala, pisas de pedal de 13 y 26 palmos, corneta sobreelevada, trompetería de batalla en todo su apogeo y arca de ecos; y junto a todo ello, los característicos efectos de la época: pajaritos, revelanderas, tambores y timbales.

Trompetería del órgano

Trompetería del órgano

Como exponente de la calidad y el reconocimiento alcanzado por el órgano de la iglesia San Martín, habría que señalar las dos grabaciones efectuadas en los años 1981 y 1997 para sendas casas de discos de EEUU y Alemania, respectivamente ( siendo a ambos casos intérprete el conocido organista Esteban Elizondo). Asimismo, es de destacar el protagonismo que se ha ganado dentro del festival que,  dedicado al gran compositor Juan Sebastián Bach, se celebra cada año por octubre en distintos lugares de Guipúzcoa (más concretamente en Donosita, Ordizia y Ataun), ya que se ha convertido en un “clásico” del programa.

Según palabras del maestro restaurador Jose María Arrizabalaga “El órgano de la Parroquia de San Martín de Ataun es una obra maestra que nos ha legado el pasado. No somos propietarios sino usufructuarios de las obras de arte que nos ha legado el pasado y tenemos el deber de transmitirlas intactas a las generaciones venideras… Aunque nuestros criterios no pueden ser ya los de la época clásica ni los de la romántica, existen otros criterios, éstos sí constantes, propios de los grandes maestros de la organería: no destruir ni siquiera modificar nada que haya sido bien pensado y bien realizado. Ha habido…órganos buenos y otros  menos buenos. En la práctica, los órganos mal construidos raramente han resistido la prueba del tiempo… Pero un órgano bien hecho y convenientemente mantenido puede durar siglos…”. En este sentido, el órgano de Ataun es un ejemplo elocuente: y es que cada domingo, desde 1761 (con breves silencios intercalados), hace que la iglesia San Martín vibre con su magnífico sonido (¡y son ya más de 235 años!).